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La industria crece más rápido que la red: energía, agua y terreno en el NL que viene

Foto del escritor: Luis Davila
Luis Davila
hace 7 días
4 min de lectura

Este lunes la red eléctrica volvió a la portada de El Horizonte. No es la primera vez en el año y probablemente no será la última. Pero si uno junta esa nota con otras dos publicadas en los mismos días, sale una imagen más amplia que la de un apagón: Nuevo León está atrayendo industria a un ritmo que la infraestructura básica todavía está alcanzando.

En resumen: CFE proyecta invertir 8,884 millones de pesos en la red eléctrica de Nuevo León hacia 2030, mientras el estado suma más de 400 proyectos de inversión extranjera anunciados. La infraestructura tarda más en construirse que la industria en llegar: energía, agua y terreno preparado van a decidir dónde y cuándo se instalan las nuevas plantas.

Tres datos de la misma semana

El primero viene de la propia CFE. Según MVS Noticias (4 de octubre), la empresa tiene proyectado invertir 8,884 millones de pesos en la red de Nuevo León hacia 2030. De esa cifra, 2,165 millones van a distribución, con cuatro subestaciones nuevas y ampliaciones en otras diez, y 6,719 millones a seis proyectos de transmisión. CFE también reporta 535 reuniones con empresas para conocer qué energía van a necesitar en los próximos años. El Norte cubrió el mismo tema con el diagnóstico técnico de la red en el área metropolitana.

El segundo es del Gobierno del estado. La secretaria de Economía, Betsabé Rocha, dijo a Milenio Monterrey (12 de octubre) que desde octubre de 2021 se han sumado más de 400 proyectos de inversión extranjera, por alrededor de 137 mil millones de dólares, según la cifra estatal. Son montos anunciados, no inversión ya construida, pero sirven como referencia de lo que se está planeando.

El tercero es una lectura de opinión. En su columna "Agenda Poder" (El Horizonte, 12 de octubre), Eloy Garza recuerda que el estado pasó de 5.78 a 6.27 millones de habitantes entre 2020 y 2025, con el crecimiento concentrado en municipios como García y Juárez. Escribe que "cada nueva planta automotriz, de electrónicos o de data centers aumenta la presión sobre la red", y menciona que 13 de los 23 acuíferos del estado operan con disponibilidad comprometida.

Lo que significa juntarlos

Leídos juntos, los tres datos no hablan de culpables. Hablan de tiempos distintos. Un anuncio de inversión se hace en una conferencia. Una planta se diseña en meses. Una subestación, una línea de transmisión o una red de agua toman años de ingeniería, permisos y obra. Lo normal es que la infraestructura vaya un paso atrás de la demanda; lo que cambia en Nuevo León es el tamaño de ese paso.

Eso tiene una consecuencia práctica que se discute poco: la infraestructura básica decide dónde puede crecer la industria. No basta con que haya terreno disponible. Hace falta que ese terreno tenga energía suficiente, agua, accesos para tráileres y una plataforma preparada para recibir naves, patios y caminos. Un predio barato sin esas condiciones puede terminar costando más tiempo que uno caro que ya las tiene.

La terracería está en esa lista, aunque casi nunca sale en las notas. Antes de que llegue un transformador, alguien tiene que limpiar el terreno, cortar, rellenar, compactar por capas y dejar los caminos por donde van a entrar grúas y camiones pesados. Es la parte menos vistosa de una obra eléctrica o industrial, y también la que define si todo lo demás arranca a tiempo.

Lo que vimos dentro de una subestación

Camino interior con carpeta asfáltica terminado dentro de una subestación, al atardecer.
El camino interior ya con carpeta asfáltica, enero de 2024. Obra de Davila Civil Group.

En Davila Civil Group nos tocó construir los caminos interiores de una subestación de CFE en Los Ramones. El trabajo fue el de cualquier camino, pero con otras condiciones: trazo y nivelación, terraplén, base, carpeta asfáltica y guarniciones, todo dentro de una instalación eléctrica con sus propias reglas de acceso.

Ahí aprendimos algo que aplica a cualquier planta en operación. Dentro de esos espacios la maquinaria es solo una parte. También pesan los papeles: constancias DC-3 de los operadores, altas en el IMSS, seguro de las máquinas y EPP completo para todo el personal. Si eso no está listo, la máquina se queda en la puerta. Con cuatro subestaciones nuevas y diez ampliaciones en el plan de CFE, y con plantas que se amplían sin dejar de producir, ese tipo de trabajo va a ser cada vez más común.

El NL que viene

Excavadora trabajando en un predio junto a una zona habitacional, vista desde dron.
Excavación en un predio de Ciénega de Flores junto a una zona habitacional, febrero de 2025. Obra de Davila Civil Group.

El crecimiento hacia la periferia que describe Garza se nota en obra. Cada vez es más común trabajar en predios donde, de un lado, hay casas recién habitadas y, del otro, una nave en construcción. Esa mezcla obliga a planear con más cuidado: accesos, horarios, polvo y tráfico de camiones cuentan tanto como el programa de obra.

La pregunta de fondo no es si la red va a aguantar o no. Las inversiones de CFE están anunciadas y las empresas ya están sentadas con ella. La pregunta útil es otra: qué tan pronto se puede tener lista la base para que esas inversiones se conecten. Energía, agua y terreno preparado no son temas separados. Son la misma condición para que una planta abra en la fecha que prometió.

La industria va a seguir llegando a Nuevo León. Lo que va a decidir dónde se instala es qué tan lista esté la base para recibirla.

Si estás por preparar un terreno o trabajar dentro de una planta en Nuevo León, puedes escribirnos por WhatsApp al 81 2465 9285.

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